
Desde hace años me pregunto qué guardan las cosas cuando ya no las miramos.
En cada objeto habita una memoria, un afecto, una respiración. Domesticador de Objetos nace de esa curiosidad por lo cotidiano, por lo que permanece silencioso pero vivo.
A través de intervenciones, laboratorios y la serie fotográfica Objetuarios, busco revelar las huellas emocionales que los objetos conservan, invitando a otros a reimaginar su propia relación con ellos.
No se trata solo de mirar, sino de habitar: de escuchar el eco de lo usado, de lo heredado, de lo olvidado. Cada imagen es una casa pequeña donde la memoria encuentra refugio.
Adriana Salazar


